Rosa María Artal (Periodista. eldiario.com)
¿Mayoría absoluta? ¡Bien!, tengo un mandato claro. Para hacer, no hacer y deshacer. Vía libre hasta dentro de cuatro años. La cara de Mariano Rajoy expresaba esos sentimientos exactos aquél 20 de Noviembre cuando ganó las elecciones generales. Como él, la mayoría de los políticos creen que los votos son firmas que avalan cheques en blanco, a rellenar a placer por el destinatario. Ni siquiera hace falta cumplir lo que se prometió. Rajoy lo lleva al extremo al evitar incluso a los periodistas como si se tratara de una manada de felinos salvajes en celo y llegar a la patética parodia de “comparecer” a través de un monitor. Él está “a lo suyo”. Y lo mismo buena parte de sus colegas.








